Leer en tiempos del Covid-19. 

Por: Angélica DE LOS SANTOS 

 CHOLULA.- “No hay que temer nada en la vida, solo hay que entenderlo. Ahora es el momento de entender más, para que podamos temer menos“.

Marie Curie

Si algo es definitivamente cierto, es que en estos meses todos hemos sentido más de una vez la pesadez de la incertidumbre y el miedo, tenemos los sentimientos a flor de piel y, ante este panorama, en la medida de nuestras posibilidades, es mejor prepararnos y/o distraernos, que entrar en pánico.

Siendo así, el inicio de una nueva rutina de ejercicio (casera), aprender a cocinar, tomar algún curso online, hacer yoga y LEER, son algunas de las actividades con las que constantemente las redes sociales nos están bombardeando a fin de que, quien tenga la posibilidad de estar en casa lo haga aprovechando cada momento del día.

La aparición de esta pandemia en nuestra realidad es una oportunidad para reflexionar sobre cómo la manera en la que está organizada nuestra vida personal y social impacta a nuestro cuerpo y nuestra salud emocional, creo que lo que elijamos leer en este momento debería ayudarnos también a esto.

Es de suponer que tantos meses de confinamiento obligado habrán hecho que muchos hayan recurrido a un libro o a una revista, aunque solamente fuera para combatir el aburrimiento o para escapar de la televisión y el celular. Y también es de suponer que en algunos se habrán creado unos hábitos de lectura que quizá perduren el resto de sus vidas, pero si aún no entras en este último grupo, te traemos algunos títulos esperanzadores que quizá llamen tu atención:

1.- El hombre en busca de sentido, de V. Frank.

Escrito por el psiquiatra austriaco Viktor Emil Frankl, fue publicado por primera vez en Alemania en 1946. En él Frankl, narra su experiencia en los campos de concentración. Durante todos esos años de sufrimiento, sintió en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda, absolutamente desprovista de todo, salvo de la existencia misma. Él, que todo lo había perdido, que padeció hambre, frío y brutalidades, que tantas veces estuvo a punto de ser ejecutado, pudo reconocer que, pese a todo, la vida es digna de ser vivida y que la libertad interior y la dignidad humana son indestructibles. En su condición de psiquiatra y prisionero, Frankl reflexiona con palabras de sorprendente esperanza sobre la capacidad humana de trascender las dificultades y descubrir una verdad profunda que nos orienta y da sentido a nuestras vidas.

2.- La ley del espejo, de Nogguchi Yoshinori.

Los sentimientos tienen su origen en nuestro interior y es por eso que somos nosotros los responsables de manejar creencias, ideas y malos pensamientos hacia los demás. A partir de una historia sencilla y emotiva, el autor, nos sitúa delante de un espejo para enfrentarnos con nuestro interior que es, en definitiva, el que determina todo lo que nos sucede en la vida. Eiko está preocupada porque los niños del colegio maltratan a su hijo Yuta, y se siente totalmente impotente y sola ante un problema que no sabe cómo resolver. Hasta que su amigo Yaguchi le ofrece un método sorprendente que la hará vivir la situación más difícil de su vida: enfrentarse a sus fantasmas y seguir adelante con espíritu nuevo. A medio camino entre el coaching y las constelaciones familiares, La ley del espejo nos reencuentra con una filosofía oriental renovada y nos propone pautas claras y efectivas para resolver de raíz los problemas de la vida.

3.- Heridas de familia, de Allison Pataki.

Con cinco meses de embarazo y durante su último viaje antes de ser mamá, Allison Pataki volteó a ver a su esposo. «No veo nada con el ojo derecho», dijo él, un segundo antes de perder el conocimiento. Después de un aterrizaje de emergencia, descubrieron que Dave, un cirujano y atleta de treinta años, había sufrido un derrame cerebral potencialmente mortal. Acto siguiente: Allison está sentada a solas en la sala de emergencias de un hospital, sin saber si su pareja sobrevivirá esa noche.

Dave perdió la memoria y Allison tuvo que hacerse cargo de él y de su recién nacido. Como una manera de enfrentar el dolor, hallar resiliencia y sanar, ella comenzó a escribirle cartas a su esposo.

No solo trataba de encontrar algo de sentido dentro del caos que la rodeaba: le proporcionaría a Dave los recuerdos que él no podía tener por sí mismo. Aquellas cartas componen una historia real desde el lugar más oscuro de la vida: sufrir por la enfermedad y la posible pérdida de nuestros  seres queridos.

4.- La felicidad de los días tristes, de Jorge Bucay.

Detrás del enojo de muchas personas a menudo se encuentra una tristeza profunda. Una aflicción disfrazada de rabia e incapaz de aflorar, que nos confunde y nos hace sentir furiosos. La historia de la abuela de Lucía, una mujer con un carácter agrio y el corazón endurecido por el dolor de las pérdidas pasadas.

Y para los que nos gustan las historias con un giro más obscuro, les regalamos un quinto libro con una temática ad hoc a los tiempos.

5.- Los ojos de la oscuridad, de Dean Koontz.

Los ojos de la oscuridad, del estadounidense Dean Koontz (1945), era el libro que había presagiado esta realidad. Se afirmaba que varios pasajes de la historia tenían una gran similitud con la realidad.

Por ejemplo, en la novela, publicada en 1981, se hablaba de un virus creado en un laboratorio en Wuhan, la ciudad china donde comenzó el brote de Covid-19, llamado Wuhan-400. En realidad, nada de esto es cierto.

En la novela de Koontz, todo un bestseller ya antes del Covid-19, existe un virus letal, pero está ambientada en plena Guerra Fría, y los autores de dicho virus –denominado Gorki-400‒ son los soviéticos. La historia, básicamente, se centra en la búsqueda un muchacho (Danny) por parte de su madre, Christina Evans. El muchacho junto con otros jóvenes había participado en un campamento en el que todos murieron sin explicación aparente. Sin embargo, detrás de su muerte hay una red de complicidades y misterios relacionados con las armas biológicas y con un misterioso y secreto.

Proyecto Pandora.

Estas recomendaciones, además de sencillas y accesibles, me parecen una manera útil de reaccionar mejor a nuestro entorno y tomar conciencia de nuestro papel como miembros de una comunidad.