Comerciantes Beneficiados con Jornada de Vacunación

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CHOLULA.- Se escucha por ahí que comerciantes ambulantes y hasta personas con visión emprendedora, no perdieron la oportunidad de ganarse un dinero de manera honesta, acudiendo a los puntos de vacunación en San Andrés Cholula, acercando productos y alimentos que requerían tanto las personas a vacunarse, como sus acompañantes. Así se pudieron ver a tamaleros, quienes ofrecían los de dulce, mole, salsa verde, rajas, en torta o solos, el champurrado, arroz con leche, quienes vendían pan de dulce, tortas compuestas, refresco, agua embotellada, o hasta aquellos que llevaron su multifuncional para sacar copias fotostáticas, además de libretas, lápiz, lapiceros, gomas. De esa manera acercaron productos y se ganaron unos pesos y todos contentos. ¿Será? Se escucha por ahí que para suerte de ellos y de los consumidores, los inspectores municipales, quienes aparecieron, no loso retiraron, solo les pidieron respetar las banquetas, los acceso a la zona de espera para la vacunación, y verificaran que aquellos que llevaron el anafre, tuvieron las medidas preventivas y evitar cualquier incidente o accidente. Como quien dice, todo en orden. ¿Será? Se escucha por ahí que por otro lado, se vieron a voluntarios, personas que en sus carros, o triciclos, llevaban a los abuelitos que no tenían como moverse, los acercaron a los módulos o bien los regresaban a sus domicilios. Una vez más, la solidaridad quedó de manifiesto. Se debe de resaltar que como suele ocurrir, los que menos tienen, los que saben de las necesidades, son los que más apoyan, los que más se desprenden de un poco de lo suyo, para darle a otros un aplauso a esos héroes anónimos. A nombre de los beneficiados les hacemos llegar las GRACIAS. ¿Será? Se escucha por ahí que ha pasado una semana desde que se hizo el cambio de sentido vial de la avenida Hidalgo, y de doble sentido la avenida Morelos, entre la Av. Miguel Alemán y la 2 Norte-Sur, y los automovilistas se han ido adaptando a ello. Incluso ya se toman vías alternas, para no cruzar el centro de la ciudad. Los que nos e han adaptado a ello, son los peatones, sobre todo personas de entre los 35 y los 50 años, o quizá un poco más. Son afectos a ir caminando sobre e arroyo vehicular, no usan la banqueta. Por un lado se exponen a ser atropellados o por lo menos llevarse un buen susto, cuando sienten a sus espaldas la presencia de un vehículo. Por otro lado, lo hacen, dicen algunos de ellos, que como la banqueta está saturada con personas que hacen fila para ingresar a una institución bancaria, no pueden respetar la sana distancia, luego entonces se bajan, con el riesgo que ello implica. ¿Sera? Se escucha por ahí que ortos que exigen respeto, pero no lo dan, son ciclistas, en especial esos que por cortar camino, andan por los andadores del parque o la explanada de la plaza de La Concordia. Hace tiempo, se había propuesto se pintara una ciclovia, el carril de confinamiento para ciclistas, pegado a donde empieza el área verde del parque o termina la plaza de La Concordia. Así se le daría seguridad al ciclista, pero sobre todo al peatón. ¿Será? Se escucha por ahí que en donde hace falta una limpieza, y no precisamente de muros o pisos, sino de libre y seguro paso, es en las puertas de acceso y salida del mercado municipal Cosme del Razo. Cierto es que los comerciantes semi-establecidos, tienen la necesidad de ofertar sus productos, pero también lo es que los clientes potenciales, requieren de un espacio amplio y seguro para ingresar o salir. Esos comerciantes dicen pagan una cuota por hacer uso del espacio. El inconveniente o peligroso es que hay quienes ponen su comal para los molotes, con una buena cantidad de manteca o aceite, y preparar el antojito. Eso reduce el espacio de acceso. Todo se complica y se podría vivir una tragedia, sin ser alarmistas, si se tuviera que evacuar el mercado, y más si fuera en domingo o miércoles, cuando no solo la parte de las puertas, de la avenida Hidalgo, se ven bloqueadas, sino el pasillo y hasta las arcadas. El espacio para el peatón se reduce a escasos 40 centímetros, así que unos pasan y oros esperan. Será cierto eso de que alguien está haciendo negocio con los puestos de marchantas que ahí se instalan. Abuuuuuuurrrrrrrrrrrrrrrrrr.