DEPRESIÓN

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CHOLULA.- Lo que me llevó a buscar ayuda en el Movimiento Buena Voluntad 24 horas de Neuróticos Anónimos fue la desesperación de saber que mis dos pequeños hijos dependían de mí únicamente para vivir y que yo me sentía tan mal sin ganas de hacer nada, creo que me encontraba muy deprimida.

Conocí la terapia de esta agrupación después de apenas de haber ingerido alimento por varios días de trabajar solo por trabajar de haberme bañado por bañarme, sin planchar mi ropa, ni arreglarme mi rostro demacrado. Alguna vez, incluso llegué a desconocer donde estaba cuando caminaba por la calle, además con la gente me mostraba muy callada, ya no era alegre, como en algún tiempo lo había sido y no sabía por qué.

Mis dos hijos deseaban que les hiciera caso, que les diera de comer, pero la verdad me sentía sin fuerza para atenderlos. Sentía que algo me aplastaba y que no me permitía actuar, solo deseaba dormir y dormir.

Una vecina me habló de estos grupos de terapia, desde que llegue me identifiqué con las personas que me atendieron, actualmente mi vida es muy diferente. Después de superar esa gran tristeza que me invadía, empecé a tener ganas de hacer muchas cosas, ahora convivo con mis hijos y hasta he podido estudiar.

El comentar mis problemas con otras personas que también han pasado por lo mismo me permite dejarlos atrás, y todo esto lo he conseguido porque estoy más tranquila.

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