Editorial

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Por Mario SALAMANCA RODRÍGUEZ 

Hijo de Jacob 

CHOLULA.- ¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿No es niño en quien me deleite? pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Jehová, Jeremías 31-20. Como la tribu principal y representativa de todo Israel. La agonía de la tierna madre es sobre un dolor más grande que solo el destierro de Judá, introduce, la derrota y cautividad de Efraín, y se menciona a Raquel más bien que a Lea, causa de su gran deseo de tener hijos vendo Raquel que no da hijos a Jacob tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob dale hijos, o si no, me muero. Génesis 30-1.

Y aconteció que al salirse del ama (pues murió) llampo su nombre Bononi y a su padre lo llamó Benjamín. Génesis 36-18. Se representa la intención como ida en Ramha, por varios motivos, esa ciudad a culpas una prominencia notable en el territorio de la tribu de Benjamín desde la cual el poeta coincide que el sonido de los lamentos pudiera extenderse hasta las orillas de las tierras Benjamín y de Judá. En Ramah estuvo el lugar de Anna, madre del profeta Samuel levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y volvieron y fueron a la casa de Ramah, y el cana se llegó a Anna su mujer, y Jehová se acordó de ella, aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haberos concedo Anna, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto le pedí a Jehová. I. Samuel -1-19-20.

Cuyas ansias maternal fueron tan semejantes a la madre Raquel, también fue en Rama, donde los  proscritos judíos  fueron reunidos antes de su deportación a Babilonia, palabra de Jehová que vino a Jeremías, después que Nauzaradan capitán de la guardia le envió desde Ramah, cuando le toó atado con cadenas entre todos los cautivos de Jerusalén y de Judá que iban deportados a Babilonia. Jeremías 40-1. El corazón de Raquel, en ojos del profeta, era lo suficientemente grande como para sentir y lamentar las angustias de todos los hijos de Jacob, todo esto ocurre a la puerta del evangelista al relatar la masacre de los niñitos  de los alrededores de Belén. Herodes entonces, cuando se vio burlado,  por los magos, se enojó mucho, y mandó a matar a todos los niños menores de 2 años qu había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos, Mateo 2-16.

Le parece como si el corazón lleno de amor eterno, de Raquel, clamase una vez más, aún desde el fondo de su tumba, siendo esta segunda angustia más que una repetición de la del destierro, siendo la primera un tipo de la última, esto fue un cumplimiento de aquella poética profecía aunque no se diga que esta aflicción de Belén aconteció para que se cumplieran las palabras de Jeremías, mediante un acontecimiento correcto y legitimo el evangelista tras las palabras del profeta para reforzar su relato del tremendo duelo, dice David. Teniendo en cuenta la íntima relación entre tipo y antetipo, el primero sea una apersona como, por ejemplo David, era un acontecimiento como el nacimiento de un niño, no hay por qué hallar topezadero en llama negra como se introducen ciertas citas en el N. T. ni recurrir a otros modos de explicación que parecen ser objeciones, no optamos como algunos, la hipótesis de un doble sentido, para lo cual hay objeción de gran peso. Tampoco concebimos que el principio de acondicionamiento, aún en su forma más indulgente, se eleva hasta la verdad, los pasajes que contienen profecías típicas siempre tienen una referencia directa a hechos o acosas en la historia de las personas, o pueblo, de quienes es obvio que el encuentro contexto se ocupe. Estos hechos o circunstancias eran típicos desprecios espirituales en la historia del salvador y de su reino.. “Dios nos ama”.

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