Editorial 

 

Por Mario SALAMANCA RODRÍGUEZ 

El Destino de los Nephilim 

CHOLULA.- ¿Qué sucedió con sus espíritus durante el diluvio? Durante el diluvio universal solo uso tres grupos de personas, que enfrentaron el juicio de dios, los que murieron durante el diluvio”, los que fueron salvador del diluvio: Noé y su familia, los que fueron evacuados ante el diluvio: Noé. El periodo antediluviano, desde que Caín mató a Abel y hasta los tiempos de Noé, fue de gran violencia e inmoralidad, lo peor fue cuando los ángeles caídos trataron de alterar la genética humana al mezclarse con mujeres para procrear monstruos llamados “nephilim”, conduciendo a una contaminación masiva del ADN humano y animal, lo cual provocó el severo juicio de dios y se corrompió  la tierra delante de dios, y estaba la tierra llena de violencia, y miró dios la tierra y he qui que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Dijo, pues, dios a Noé: He dicho al fin de todo ser porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo destruiré con la tierra… Hasta un arca de madera de gofer, harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera. Génesis 6-11 al 14.

El diluvio no sólo destruyó la maldad en el mundo, también la contaminación genética causada por los ángeles caídos, a tal grao llegó la violencia, la depravación y la inmoralidad que practicaba la población mundial en los tiempos de Noé, que dios decidió destruirla ahogando en el diluvio a todas las criaturas vivientes los “hijos de dios” o ángeles caídos (nephilim) no son criaturas de carne y huesos y sangre y no podían morir ahogados como el resto e la población del mundo, por eso dios los puso en un lugar donde pudieran no escapar, es mencionado en el Nuevo Testamento. “Porque Cristo murió por los pecados una vez por todas, el justo por los injustos, a fin de llevarlos a ustedes a dios, e sufrió la muerte en su cuerpo, pero el espíritu hizo que volviera a la vida. Por medo del espíritu fue y predicó a los espíritus encadenados, que en los tiempos antiguos en los días d Noé, desobedecieron, cuando dios esperaba con paciencia mentras se construía el arca. I. Pedro. 3-18 al 20.

El mesías resucitado en su nuevo cuerpo espiritual, fue a esta prisión donde habían sido encerrados los espíritus caídos para anunciarles su victoria sobre el reino del mal (en los días del diluvio) desobedecieron como resultado de su pecado, fueron puestos en prisión para un juicio futuro. Pero el mismo apóstol revela detalles. Dios no perdonó a los ángeles cuando pecaron, sino que los arrojó al abismo (tártaro) metiéndolos en tenebrosas cavernas y reservándolos para el juicio final. Tampoco perdonó al mundo antiguo cuando mandó un diluvio sobre los impíos, aunque protegió a ocho personas incluyendo a Noé, predicador de la justicia. 2. Pedro 2-4-5.

Estos ángeles fueron arrojados a una prisión llamada tártaro, traducción errónea como infierno o abismo, descrita por Homero como una prisión subterránea para los titanes que se rebajaron contra Zeus, cuando menciona fueron metidos “en tenebrosas cavernas” describe el lugar como lo hace Homero en la Ilíada, cuando Zeus mimo diciéndoles se ubica esto como seguro lugar “esta tan por debajo del Hades como la tierra lo está del cielo. Algunos escritos egipcios mencionan un inframundo o mundo subterráneo. Describen estos antiguos escritos mitológicos el lugar donde se encuentran los nephilim o ángeles caídos que perpetraron toda la violencia y la perversión de los tiempos de Noé. El Nuevo testamento menciona estos ángeles, y los ángeles que no guardaron su dignidad, en risiones eternas, para el juicio del gran día. San Judas 1-6.

Estos ángeles salieron de sus cuerpos naturales para invadir la dimensión física-terrenal. La consecuencia fue que, habiendo abandonado su estado espiritual no podían regresar y se vieron obligados a permanecer en esta tierra, aunque no eran seres de carne y sangre. “Dios nos Ama”.