La desaparición de Fideicomisos y el daño generado 

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Segunda Parte 

Por Edmundo TLACUILO ALMAZÁN 

CHOLULA.- La discusión sobre este problema ha sido profusa pero a pesar de todo, se han definido dos posiciones fundamentales. En un lado, unos afirman que las verdades objetivas dependen de la “neutralidad ideológica” y en el otro, algunos han advertido la imposibilidad de encontrar un conocimiento histórico imparcial. A partir de esto, se concluye que la historia y l objetividad son poco más o menos que incompatibles.

La primera de ambas perspectivas aduce que la verdad objetiva, científica, supone imparcialidad y neutralidad ideológica. Por esto configura una especie de realismo acrítico, realista porque reconoce la primacía del mundo objetivo; acrítico porque establece la abstracción vacía de un objeto “en sí”.

La segunda posición, en cambio, parte del concepto del sujeto puro, de la abstracción del yo puro. Por esto representa una clase de criticismo no-realista, crítico porque cuestiona la concepción de la “cosa en si” del realismo acrítico, no realista porque adopta un punto de partida subjetivo. Si el realismo acrítico adopta una posición objetivista, el criticismo no-realista adopta el extremo opuesto, a saber, el subjetivismo. Para el primero la verdad objetiva no pertenece a clase social alguna. Por tanto, deriva de una supuesta ciencia imparcial, es decir, de la “neutralidad ideológica” de las ideas, par el segundo no hay una sola verdad que no constituya la expresión subjetiva de un punto de vista de clase. En consecuencia, al conocimiento siempre es, desde este ángulo, partidario y parcial. Por esta razón, el criticismo no-realista o subjetivismo termina por instaurar un escepticismo radical con respecto al valor objetivismo o realismo acrítico desemboca en un nihilismo gnoseológico que niega la posibilidad de obtener un conocimiento objetivo verdadero.

En relación con el estudio de la historia, el nihilismo gnoseológico cuestiona todo intento de obtener un conocimiento histórico racional y objetivo. En este sentido pugna por “eliminar del proceso histórico todo sentido, todo finalismo” (Georg Lukacs).

En nombre de la individualidad de las épocas históricas (por esto Leopold Von Rank afirma que todas las épocas están igualmente cerca de dios), el criticismo no-realista o subjetivismo acusa al materialismo histórico de violentar el “carácter concreto único de los hechos históricos”. En realidad, el nihilismo gnoseológico convierte el proceso histórico en una tiranía irracional de fuerzas ciegas; con esto niega el desarrollo histórico y descarta la posibilidad de observar la historia de un modo racional.

En consecuencia con esto, el nihilismo gnoseológico rechaza el valor objetivo de la verdad, desde esta perspectiva, el conocimiento histórico siempre presenta un alto grado de parcialidad ideológica. Por tanto, no puede existir un conocimiento histórico siempre presenta un alto grado de parcialidad ideológica. Por tanto, no puede existir un conocimiento histórico verdadero, objetivo. De esta manera el criticismo no-realista ha rechazado los métodos objetivos de investigación de la historia y en su lugar, adopta distintos métodos subjetivos, como el de la intuición, el de la comprensión, simpatía o empatía. Pero los métodos subjetivos de conocimiento de la historia como el de comprender (o verstehen)no resuelve el problema de la objetividad, que “solo se da fuera del sujeto” (Adolfo Sánchez Vázquez).

Por esta razón exagerar o subestimar la importancia del principio irracional-individual no soluciona el problema de probar que estamos efectivamente frente a lo verdadero, ni la intuición ni el verstehen aportan pruebas de carácter objetivo; además de que nadie puede garantizar la fiabilidad del estado subjetivo que valida o verifica una teoría; esto significa que nos guste o no, l a experiencia directa, la experiencia vivida (erlebnis) del comprender no rompen “el círculo exclusivo de la subjetividad” Sánchez Vázquez.

No por ora cosa Lukacs sentenció que “la historia se presenta al pensamiento burgués como  tarea, pero precisamente como tarea irresoluble”.

Benévolo lector, algunos versos de José Asunción Silva.

Fue uno d los primeros poetas en impulsar el modernismo. Nació en Bogotá, Colombia, el 27 de noviembre de 1865 y se quitó la vida 30 años más tarde. Se crio en el seno de una familia aristocrática y su padre era considerado talentoso escritor; esto le proporcionó acceso a infinidad de libros y le abrió las puertas al mundo de las letras.

 

AVANT-PROPOS  

“Prescriben los Facultativos

Cuando el estómago se estraga,

Al paciente, pobre dispéptico,

Dieta sin grasas”.

“Le prohíben las cosas dulces,

Le aconsejan la carne asada

Y le hacen tomar como tónico

Gotas amargas”.

“pobre estomago literario

Que lo trivial fatiga y cansa,

No sigas leyendo poemas

Llenos de lágrimas”.

“Deja las comidas que llenan,

Historias, leyendas y dramas

Y todas las sensiblerías

Semi-románticas”.

“y para completar el régimen

Que fortifica y que levanta,

Ensaya una dosis de estas

Gotas amargas”.