La Pandemia, Sigue y Todo Cambia 

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CHOLULA.- Se escucha por ahí que se empiezan a ver a muy pocos y reducidos grupos de peregrinos guadalupanos, quienes llenos de fe y confianza, se encaminan hacia a la basílica de Guadalupe en la ciudad de México. De manera reiterativa, las autoridades están pidiendo no acudir a la capital del país, en donde se les disparó el índice de contagio de covid-19, pero eso está siendo ignorado por quienes cada año, acuden a venerar a la morenita del Tepeyac y pedir su amparo y agradecerle algún favor. ¿Será? Se escucha por ahí que en los últimos días, se ha estado informando desde la capital del país como es que enfermos de covid-19, tienen que andar de un lado a otro, buscando hospital para ser atendidos.  Son personas enfermas, con el virus que deambulan por la gran ciudad, implorando ser atendidos y regando el virus por todas partes. En los hospitales no los reciben porque no tienen espacio. Al ver esa situación y compararlo con las cifras que el gobierno federal, de que tienen una ocupación hospitalaria del 55 por ciento, es decir tendrían un 45 por ciento de camas para recibir a enfermos, no concuerda. Esas situaciones, de ver como una familia contagiada, se desespera por no ser recibida en ningún hospital, debería de servir para reflexionar, por un lado para darse cuenta de la gravedad que se vive y extremar las medidas sanitarias para no ser contagiado, y que aquellos que ridiculizan a quienes buscan todas las formas de generar conciencia de lo grave de la situación, contribuyan a promover las medidas sanitarias. ¿Será? Se escucha por ahí que cada fin de semana llegan muchos visitantes, principalmente de la ciudad de Puebla, a disfrutar de Cholula, caminar, recorrer las calles, o la zona arqueológica, el parque Soria Xelhua y otros puntos. Eso motiva a los prestadores de servicios, quienes ven como esos visitantes solo vienen a pasear, no a consumir como en el pasado. Además es notorio como la mayoría de esos visitantes, ignoran por completo el uso del cubre-boca y todas las medidas sanitarias. Hay personas quienes no solo las ignoran, sino son groseras cuando alguien les pide respeten la sana distancia al formarse para retirar dinero cajero automático o bien al entrar a alguna tienda. Por cierto que en eso de aplicar sanciones, en Oaxaca, las autoridades cansadas de que los ciudadanos hacen caso omiso de cuidarse, que la policía tiene la orden de detener a todo aquel que no use cubre-boca y llevarlo a la comandancia para ser sancionado. Quizá esa deba ser la forma de hacer entender a los ciudadanos, que no es un juego, que si no se cuidan, seguirán siendo mucho más los contagiados, y no habrá donde atenderlos, para buscar la manera de salvarlos. ¿Será? Se escucha por ahí que casi en todas las ciudades, su zócalo o plaza de armas, ha sido adornado con motivos navideños. Las autoridades buscan pro todos los medios que el ciudadano encuentre una forma de distracción, una motivación para poder valorar el estar vivo y libre del virus. Hay quienes al ver la proximidad de las fechas importantes, cae en depresión, no será una temporada de posadas como años pasados. Quizá las organicen en casa, entre familiares y algunos amigos, pero habrá ausentes. Nadie busca intencionalmente el contagiar, o ¿Si los habrá? Quizá aquellos que no usan el cubre-boca, pero bueno, el caso es que siendo responsables, coherentes entre e decir y hacer, por amor a sus seres queridos, no se deberían hacer esas reuniones, esas fiestas, y solo estar papá, mamá e hijos en casa. Sin invitados, porque el riesgo es latente. ¿Será? Se escucha por ahí que en algunos templos de la ciudad, aún se vivían las tradicionales “Posadas”, los pequeños acudían al rosario, al templo del barrio, y recibir su aguinaldo, una bolsa con dulces y golosinas. Una tradición que se resistía a morir, que aquellos quienes la disfrutaron de niños y hoy día tienen la posibilidad de donar la aposada, lo hacen con gusto, para que sus hijos o nietos, las disfruten. Este año, no habrá esas posadas, al menos de manera oficial, porque no faltarán quienes las realicen. Si usted quiere en verdad a sus hijos, no los lleve o deje ir, por ese amor que les tiene no los exponga a que se lleguen a contagiar, el próximo año, será otra la situación, esperando superada la pandemia y favorable para todos, y entonces sí, a recibir aguinaldos y romper piñatas. Abuuuuuuuuuuuuurrrrrrrrrrrr.