La Pascualita

Por Nancy LUNA

CHOLULA.- Por lo regular, cuando hablamos de apariciones o fantasmas, sabemos que es algo de lo que no tenemos alguna prueba o testimonio. Que es algo pasajero que solamente fue captado en video o una fotografía.

Con la pascualita es diferente, ya que la protagonista de esta historia la podemos ver cuando queramos. Ya que se encuentra exhibida en una vitrina en Chihuahua, México, en donde es vista por cientos de personas a diario.

La historia se remonta al 25 de marzo de 1930, fecha en la que Pascualita Esparza Perales de Pérez, dueña de la tienda de vestidos “La Popular”, colocó en el aparador un extraño maniquí que de inmediato llamó la atención de los clientes y los transeúntes debido a su belleza. La señora Esparza la llamó “La Chonita”, pues decía que el maniquí le había llegado procedente de Francia un 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción.

Por su porte y figura, “La Chonita” fue considerada por décadas La novia más bonita de Chihuahua y alrededor de ella comenzaron a tejerse varios mitos. El más escalofriante hace referencia a una hija de doña Pascualita Esparza que falleció el día de su boda después de ser picada por un alacrán que se había escondido en su tiara. Consternada, su mamá la embalsamó y la colocó como maniquí en el escaparate, para así tenerla siempre junto a ella.

Aunque este relato podría parecer fantasioso, lo cierto es que Doña Pascualita Esparza nunca desmintió el rumor. Tras su muerte en 1967, la tienda tuvo nuevos dueños, pero el maniquí se mantuvo en el aparador, ante el beneplácito de la sociedad que ya se había acostumbrado a su presencia y dejó de llamarla “Chonita” para ahora ser nombrada popularmente como “La Pascualita”.

Actualmente la historia sigue viva. Por años se han acumulado relatos de quienes aseguran que la han visto moverse, llorar o cambiar su expresión. Su presencia a muchos les desconcierta pues se sienten seguidos por la mirada; de hecho, no son pocos quienes prefieren cambiarse a la acera de enfrente con tal de no pasar junto a ella.

Aun así, este maniquí también trae buena suerte, o eso piensan varias novias que acuden a la tienda en busca de un vestido para contraer nupcias e inmediatamente piden el que ese día trae La Pascualita. Según cuentan, varias generaciones han aplicado esta fórmula y han tenido suerte en sus matrimonios.

¿La Pascualita realmente es un cadáver embalsamado o solamente un maniquí perfectamente confeccionado?

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