“Sospechosismo” 245-C

 

Por Octavio RODRÍGUEZ FIGUEROA

Si Temes al Infierno, no Pajarees con el Diablo

CHOLULA.- Voltaire dijo y dijo bien “Podré no estar de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”; Melchor Ocampo dijo: “Hablándonos y no matándonos, es como los hombres se deben entender” esas frases dan la pauta, para defender la libertad de expresión. Por desgracia y a raíz del avance tecnológico y de las redes sociales, paralelamente nacieron los cibernautas, que en cierta forma, manejan la información de todo tipo y controlan en ocasiones y a modo, la opinión de los usuarios, bajo intereses de todo tipo.

Esto, va en contra de la LIBERTAD DE EXPRESIÓN, que es la única forma de dirimir diferencias que tienden a buscar y hacer valer la razón y la verdad. El diálogo es elemental y factor primordial para evitar la violencia. Por lo que el uso de este tipo de medios, debería tratarse en los congresos, con la importancia que merece. Es decir reglamentar el uso de técnicas, pero no la libertad de expresión. O sea, controlar el manejo de “LA MAQUINARIA, PERO NO SU PRODUCTO”.

Entre Bomberos, no se Pisan las Mangueras

Y es que además de algunas administraciones de gobierno que tratan de controlar opiniones, hay quien ejerce la información, sin esgrimir puntos de vista, sino atacando a quien los emite. Son dos cosas muy diferentes. Se debe respetar la libertar y argumentación, por más modesta que sea y de ser necesario, debatirla, pero bajo normas de libertad, la cual no se debe tocar, bajo ninguna circunstancia.

Una cosa es controlar un aparato y otra tratar de controlar una opinión, mediante el manejo del mismo, lo que debería prohibirse y sancionarse bajo leyes estrictas, de otra forma, la tecnología será un importante factor para que en el futuro, no se pueda decir lo que se piensa y seamos unos amputados cerebrales, autómatas cibernéticos, controlados por un cerebro colectivo.